Del bestiario informe de la mitología –no tan—fantástica santafesina, yo creo que el tucu-tucu es el que más me gusta. Sin dudas familiar directo del ratón y de los roedores en general, el tucu tucu es la personificación de la metáfora estructural de la sociedad. Se mueve sobre todo en las zonas descampadas y –¡Oh contradicción!- sobre todo, en el campo. Vive en las inmediaciones de lo subterráneo y forja verdaderos rizomas que sólo él conoce. Por desgracia, su alimento y principal pasatiempos es comerse las raíces de los árboles y, cada tanto, de las plantas y los cables de teléfono o luz. Este último los convierte en verdaderas bombas de órganos. Vale decir que el tucu tucu es el animal iniciático por excelencia de la caza. Claro que estamos hablando de los terrestres: se sabe bien que en la zona litoraleña, los niños cuyas casas lindan con el río aprenden a pescar antes que a hablar. Y cuando hablan dicen primero “murenita” o “lumbrí”, verdaderas carnadas del lenguaje. Es toda una dificultad cazar a estos animalitos, por las costumbres subterráneas anteriormente mentadas. Hay que esperar, (hábito que se afina con la práctica de la pesca) pues, que el animalito salga de su refugio a la superficie, generalmente haciendo un huequito en la tierra, costumbre que pone nerviosa a las señoras, porque deja montículos de tierra y pozos por doquier, sin contar con que les comen las plantas, si es que se trata de casas quinta o algo así. Digo que es el animal inciático en la caza porque los padres dejan que sus hijos afinen el arte de la cacería con ellos, y porque realmente no representa peligro alguno para los niños: me refiero a que hasta el momento, no se sabe de ningún ataque de tucu tucu a humanos o políticos en general. Generalmente, se utilizan rifles de aire comprimido, si lo que se quiere es que los niños aprendan a tirar, pala o palo si lo que se quiere es afinar la puntería con el morbo. Hay que esperar en un banquito o en el piso, siguiendo el rastro sonoro que emiten, cada tanto y si uno no se anda moviendo mucho, a través de la tierra. Hacen un ruidito como de tambores graves, cuya onomatopeya les da nombre. Tucu, tucu. Se usa veneno si los nenes se aburrieron y no quieren saber ni minga con matarlos. Pero me hace acordar a ese cuento “Los venenos” y me da una grande pena. Omitamos lo de los venenos. Por lo demás no molestan ni nada, y cuando uno está de buen humor hasta parecen simpaticones: tomando mate en el campo, cortan el silencio y hacen que alguno de los de la ronda diga sin estar convencido de para qué lo dice: Escuchen, hay tucu tucus acá abajo...
Por lo demás también le dieron el nombre al grupo folklórico Los Tucu tucu.
Por lo demás también le dieron el nombre al grupo folklórico Los Tucu tucu.

10 comentarios:
lindo bicho.
nada más las manos...
viste las manos que tiene?
fantástico, niño naranjo... me hiciste querer a esos bicho e'mierda! Snif.
ja! Acá llegue.. digo: hola niño naranjo,..me gusta el blog, el suyo y el del bambino.
saludos.
manosominosas: (creo que sos adrian por la prosa) si, son como palitas, pero hasta cierto punto no creés que da como ternura las manitas como juntas y con los pulgares (si es que llegare a tenerlos) hundiditos... no sé... quizás no los ví bien.
dufre: es que para eso soy miembro (Don miembro!) de la sociedad protectora de tucu tucus, trabajo ideológico, que le dicen...
maría: querída, el placer es mío (y no se lo presto a naides). El blog del bamba es una cosa terrible! Perdurarán en mi memoria corroída las anécdotas de este Omero moderno.
q lindo bichito!
no sabía de su existencia, me imagine un topito cruza con mi perro, o algo así.
me gustaría conocer el litoral.
usté es naranjo xq es de allí?
un beso.
Satamente. Nacido y criado a la vera de la Laguna Setúbal, (des)conocedor del Salado (que se llevó media ciudad en la última inundación), del Carcarañá, viajero periódico del Paraná hasta la casa de estudios. Poco pescador y pésimo asador (pero no tan mal cocinero, diría yo); eso sí, cebo mates y armo tocomochos como la pampa misma de lindos. ¿Quisiera venir? le presentaría los juncos y los camalotes, las flores de totora y los huevitos de caracol pegados a los remos.
así que sos de los pagos de fandermole!
pero q bueno, q bueno, q bueno...
quiero juncos y camalotes, y flores de totora, y huevitos de caracol... son rosa furia allá tb?
qué es un tocomocho?
a mí me caen bien los tucu tucu.
(Adrian)
Un tocomocho es eso que tiene en la mano Marcelo Mastroiani en la foto donde se lo ve muy pancho, a eso de las 18:30, tratando de matar la ansiedad por lo de la película no¿?
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